En los años ochenta, el presidente francés François Mitterand comisionó el diseño y la construcción de los “Grandes Proyectos Parisinos”. Más de una docena de construcciones faraónicas tenían como propósito albergar a la cultura de élite y a la administración pública de alto nivel. Al igual que sus predecesores, quienes dotaron a la capital francesa de una construcción emblemática, Mitterand aprovechó su reelección (catorce años en total) para dotar al país galo de íconos arquitectónicos que le otorgarían un renombre internacional al entonces obsoleto diseño francés.
Nuestra colaboradora la pintora Bostoniana AJ Rombach nos presenta sus nuevos dibujos. ¿qué opinan?
View from the Kitchen Table
y Village Landscape
Visitenla en Tumblr aquí.
Nuestra pintora AJ Rombach se embarca en un viaje por los Estados Unidos, con un solo proposito, recuperar espacios públicos a través de la pintura. Para ello, AJ está viajando a comunidades norteamericanas pintando murales gratuitamente en lo que antes eran espacios vandalizados o perdidos. Sigan su viaje en Los Hijos de la Malinche y en el blog www.ajandsarah.blogspot.com
El rascacielos, expresión urbana de la abundancia y del poder por excelencia, no es sólo un objeto o un símbolo. Es una fuerza activa en la construcción de la vida cotidiana dentro del marco de la experiencia metropolitana. Ha sido una poderosa herramienta política porque la sociedad proyecta en él todos sus sueños, deseos y ansiedades. El final de la presencia física de las Torres Gemelas ha sido, en el mundo de la arquitectura, una llamada a la reflexión y al estudio de la historia e impacto del rascacielos en el paisaje. Construir no significa lo mismo que dar sentido urbano.
Publicado en Italia en 2008, “Contro l’Archittetura”, escrito por Franco La Cecla - colaborador del arquitecto Renzo Piano-, es un conjunto de siete ensayos sobre el oficio del arquitecto y sus consecuencias en la ciudad. Expone las aberraciones de un medio que conoce a la perfección y las razones por las que considera que la profesión no puede continuar ejerciéndose tal y como se hace hoy en día.
La artista americana AJ Rombach nos presenta sus dos nuevas pinturas: "The whole of the earth will celebrate" y "Dragon Valley".
para información de venta info @loshijosdelamalinche.com
En plena eclosión de la primavera, al amanecer del 29 de abril de 2011, un objeto singular de gran escala abrió sus puertas al público en la ribera izquierda del Sena. Tras un par de estancias en tierras asiáticas (Hong Kong y Tokio), las autoridades parisinas otorgaron un permiso para hospedar hasta el 2014 este Pabellón de Exposiciones recién desembarcado de Nueva York. Concebido en 2007 a petición de Karl Lagerfeld, este espacio pretende exponer en exclusiva la creación contemporánea de artistas de origen franco-árabe.
Este poderoso cuadro de AJ Rombach nos hace recordar un magnífico poema de Paul Valéry titulado "El Cementerio Marino". Lo presentamos a continuación:
EL CEMENTERIO MARINO
Paul Valéry
Este techo en calma surcado de palomas,
palpita entre los pinos, entre las tumbas;
Exacto el mediodia enciende allí sus fuegos
¡El mar, el mar siempre recomenzado!
recompensa después de un pensamiento
como una larga mirada sobre la calma de los dioses!
¡Qué obra pura de relámpagos consume
este diamante de invisible espuma,
y cuánta paz parece concebirse!
Desde el mes de febrero, el centro geográfico de la Ciudad Luz comenzó una de sus más grandiosas renovaciones urbanas y arquitectónicas. El barrio denominado Les Halles, que se ubica a unos pasos del Centro Cultural Pompidou, es objeto de varias intervenciones a gran escala. Estas obras representan el resultado concreto de largas reflexiones sobre uno de los espacios más significativos de la capital francesa. Dichas obras, que se caracterizan por destruir y reconstruir sin alterar las funciones comerciales y de transporte que convergen en ese nodo, terminarán en 2016.
Una vez más Alexis Baliotis nos sorprende con la agudeza con la que descubre los rostros de sus sujetos. En ellos logra transmitir esa desesperanza o quizás ese lúgubre dolor que resulta inexpresable en las muecas pero que nos es transmitido de manera triste, casi enojada por esta talentosísima pintora norteamericana.
Hacía dos años que no volvía a Argentina. Los últimos viajes habían sido a Pekín. Lo más parecido a Argentina que vi. Compré el pasaje más barato, como suele hacerse. Pagué ochocientos euros por un vuelo que iría de Paris a Madrid y de Madrid a Buenos Aires. Desde Buenos Aires tendría que hacer otro tramo más hasta Córdoba, para encontrarme con mi familia.
Los días anteriores al viaje no fueron muy agradables, muchísimo trabajo y la sensación de que los dos meses que pasaría en Argentina serían como dos años, o toda la vida, como si me fuera para siempre.