Una vez más Alexis Baliotis nos sorprende con la agudeza con la que descubre los rostros de sus sujetos. En ellos logra transmitir esa desesperanza o quizás ese lúgubre dolor que resulta inexpresable en las muecas pero que nos es transmitido de manera triste, casi enojada por esta talentosísima pintora norteamericana.