El rizoma de Gilles Deleuze,explicado en el texto A Thousand Plateaus, nos indica la relación invisible de lo múltiple, como una especie de máquina que puede separase pero de cualquier manera imposible de detener. Todo guarda una relación rizomática en una progresión aparente por la diversificación de las partes que constituyen esta relación que sucede en todo momento. Esto supone un flujo en el que hay una afección o influjo en múltiples direcciones, lo que nos lleva a preguntar si este movimiento, al reintegrarse continuamente, no suprime nuevas posibilidades, o las que se entienden por distintas, ser en realidad viejas vertientes de lo mismo.
Esta teoría señala un eterno regreso, puede haber casos donde no se pueda diferenciar una línea segmentaria del rizoma con otra aunque lo sea, es decir, su propio crecimiento puede ocultarse en la inmanencia. El rizoma no es lo uno y ni es el todo,no tiene origen ni final, pero por eso mismo en la medida en que no se halla restringido no puede haber cambio porque no hay referencia con la se sepa con certeza si hay crecimiento. Lo que habría en su lugar es un falso movimiento.de imágenes. ¿Y qué es el cine para autores como Henri-Louis Bergson sino la reproducción de un falso movimiento?
La concepción de tiempo en el cine proviene de una sutura entre una sucesión de imágenes. Su yuxtaposición sugiere un movimiento progresivo dentro de una Su yuxtaposición sugiere un movimiento progresivo dentro de una consecución lógica de imágenes creando una temporalidad abstracta. La noción de tiempo y movimiento en la imagen cinematográfica se establece zurciendo rupturas espaciales inconexas. Esta imagen del tiempo , rezurcida, guarda una relación rizomática en una progresión aparente por la diversificación de las partes que constituyen la vinculación invisible de lo múltiple condensado en unidades específicas. Esto supone un flujo en el que hay una afección o influjo en múltiples direcciones, lo que nos lleva a preguntar si este movimiento, al reintegrarse continuamente, no suprime nuevas posibilidades, o las que se entienden por distintas, ser en realidad viejas vertientes de lo mismo,un eterno regreso. Por ende, implica una segmentación indistinta ,es decir, su carácter progresivo se oculta en la inmanencia. El tiempo es inasequible, no tiene origen ni final, y por eso mismo en la medida en que no se halla restringido no puede haber cambio porque no hay referencia con la se sepa con certeza si hay un movimiento constatable, sólo un cambio ilusorio de un estado a otro.El cine, al registrar tiempo en la imagen, reproduce su condición convergente y permite percibirla de manera desordenada y recurrente.