En 1946 Walker Evans plantó una cámara en las calles de Detroit y fotografió a quienes pasaban contra una misma pared. La serie de fotografías, titulada Labor Anonymous (Anónimo obrero), fue comisionada por la revista Fortune. La colección de imágenes que presento, de manera inesperada, resultó en algo similiar. Fue tomada en una misma mañana con el fondo de una pared que reflejaba una palmera en Trinidad, Cuba. Evans dejó claro su interés en hacer una serie de imágenes transversales de personas comunes. Pero, ¿qué tanto sabemos realmente de estas personas? ¿Hasta qué punto estas fotografías sirven como documentos que nos informan acerca de "condición común"? ¿Acaso son sólo ladrillos que construyen narrativas inventadas?