Hay noches en que no soy de nada
Ni del polvo, ni de carbón ni de tiempo
No soy sombra ni personaje
Soy insípido y desapercibido de toda pupila
Como no soy nada, ni viento,
Tampoco soy de nadie y nada ni nadie es mío
No pertenezco a ninguna calle y ningún espacio
me pertenece
hay noches en que soy tan libre que me pone triste
saberme atado sólo por la nostalgia de la pertenencia a este momento