Elaborar una lista musical es un ejercicio casi imposible. Primero que nada uno tiene que delimitar el rango que abracará la lista, diez canciones es muy poco para un grupo que lleva veinte años haciendo música, por otra parte resulta demasiado fácil irse con la idea de veinte canciones por sus veinte años, demasiadas canciones tendrían que excluirse de una lista de esa índole, demasiado cliché –la lengua se empalaga-. Cincuenta parece más correcto, una lista larga pero abarcable o eso parece. Una vez superado ese primer obstáculo surge un segundo no menos complicado. ¿Qué canciones escoger? Elaborar una lista de cincuenta canciones es siempre un reto enorme cuando se trata de un grupo que ha hecho de la calidad una doctrina. Para poder siquiera aproximarse a una selección digna hay que volver a escuchar canciones, pelearse consigo mismo porque la lista de cincuenta al final tiene casi setenta canciones y no hay manera de depurarla, recordar a ex novias que no fueron tan amables ni tan silenciosas, a aquel amigo que nunca te devolvió ese disco -¿dónde deje su teléfono?-, los reproches de unos padres que crecieron con Cesar Costa y no entienden nada, las ridículas tardes que se pasaron frente a un espejo en búsqueda de un público, es un ejercicio de debilitamiento de la imagen y dignidad propia (uno solo espera que tanto desconsuelo al menos haga contento a algún fan despistado). Entonces es cuando uno toma el teléfono, le habla a algún fan, el fan opina, uno cuelga, decide que hay algo de injusto en dejar a un fan la decisión de excluir Who you are de la lista, seguro que hace mucho ni la escucha, y uno le habla a otro amigo, un desconocido de Pearl Jam (si es que eso existe) y le pide escuche tres canciones, ¿Cuál te gusta más? etc… etc.. Cuando esa tortura parece haberse concluido, uno va en el coche y escucha una canción, sus argumentos para no incluirla en la lista se derrumban, -top ten segurito- se dice uno, pero la canción acaba y viene otra cuyo argumento es idéntico y al final la primera canción se queda fuera, tremenda injusticia, una cerveza ayuda a digerir la culpabilidad inherente al ejercicio. Finalmente lo que es quizás el mayor de los problemas: numerarlas. La uno queda clara, después de eso se puede invertir la lista, ponerla boca abajo, boca arriba, patas abiertas, misionero, de perrito el resultado será el mismo… ¡Pero no! –se dice uno- Tiene que haber algo, algo que separa, algún método científico y riguroso que ayude a enlistar y es hasta la medianoche que uno se da cuenta que no, que eso no existe y tiene que irse por un método propio, inventado, sacado de la manga –siempre tan científica-. Lo primero que se decide es no dejarse influenciar por los éxitos, eso es tarea de Rolling Stone y esas revistas expertas en falsificar las 50 canciones más exitosas de todos los tiempos y presentárnoslas como las 50 mejores; entre lo exitoso y lo bueno hay un mundo entero. Así que uno se aleja de los éxitos, se intenta también alejar –lo más que se puede- de lo que significa personalmente cada canción –la que dedicó la ex, la que se cantó en ese concierto, con la que casi se pierde la virginidad- Y al final todo vale poco, la lista, como toda, es subjetiva, pero aún así satisfactoria. A ojos de muchos la tarea habrá sido en vano, el autor habrá excluido su canción favorita o la habrá denigrado, ellos estarán por siempre furiosos, su enojo es un riesgo que el autor debe siempre estar dispuesto a tomar.
30 Down
Dedicada al gran historiador norteamericano y amigo de la banda Howard Zinn (Escuchen aquí la entrevista exclusiva que le hicimos a Zinn en Los hijos de la Malinche hace unos años) Down es una de las canciones más alegres de un grupo que sin duda no cuenta frecuentemente con la alegría entre sus dones. Quizás por ello irónicamente decidieron dejarle como nombre Down a su canción más “Up”. Las letras hacen referencia a algunos dichos del profesor Zinn (No se puede ser neutral en un tren en movimiento) y Vedder acaba la canción con unos gritos dignos de Bob Marley. Es un gran número y uno de los mejores lados B del grupo.
29 Release
Para canciones emotivas, nada como Release. Vedder nos ha contado la historia de su padre en Alive y cierra el disco con esta carta a su verdadero padre. “Oh querido padre, ¿puedes verme ahora? Yo soy como tú de alguna forma.” Es una canción personalísima, las fibras del amor paterno se sienten en la voz áspera de un Vedder metido en lo más profundo de su ser y desde allí aclamando desesperadamente a su padre pidiéndole que se reconozca en él. Una canción profunda líricamente y, aunque asentada sobre un solo acorde, la música parece ser cómplice de esta profundidad. Si Father and Son de Cat Stevens u Old Man de Neil Young son por antonomasia las canciones más celebres de la relación padre-hijo Release es por mucho la más profunda de todas.
28 Indifference
¿Que tanta diferencia puede hacer? Se pregunta Vedder en esta canción suave y armoniosa. Es una verdadera delicia musicalmente y las letras son de una poesía pocas veces lograda en los ámbitos del rock. Pearl Jam hace un ejercicio de introspección. Son canciones como ésta que hacen especial a éste grupo, canciones que van más allá de lo convencional y que nos acompañan en los momentos más preciados de la vida. No son solo canciones para la fiesta o para el amor o desamor sino para la búsqueda personal, la desesperanza, la ternura.
27 Light Years
“Éramos piedras, tu luz nos volvió estrellas” Una línea tan sencilla y bella resume a esta canción. La letra hay veces incomprensible busca sobreponerse a un amor perdido. Como el amor, hay veces las palabras no parecen tener un sentido pero funcionan en su conjunto. Vedder expresa lo inexpresable. No existe una interpretación única o universal, cada quién puede hacer de los “martillos de madera” lo que quiera. Los años luz corren a través de las guitarras y la batería de esta canción, popera, sabrosa y a la vez intima.
26 Unthought Known
Pocas melodías de Pearl Jam son tan instantáneamente pegajosas. Unthought known se adhiere a la lengua como chicle y no hay manera de sacarla. La canción tiene una manera de crecer que se va apropiando de tus emociones y es irremediable acabar queriendo cantar o gritar. Hay un cierto sentimiento de marcha triunfal que la ha convertido en una gran opción para abrir conciertos. No sabemos muy bien de que hablé la canción, es mejor así, se vale que un grupo que se esmera tanto en sus letras nos deje ser alegres sin tener que pensar demasiado de vez en cuando.
25 Last Kiss
Esta es la única canción del countdown que no es propiamente de Pearl Jam, pero al interpretar la canción el grupo la reconstruyó de tal forma que se podría decir que en muchos sentidos si lo es. Es probablemente lo más pop que ha llegado el grupo y es una muestra de su habilidad al interpretar y hacer suyas canciones de otros. A lo largo de los años Pearl Jam nos ha acostumbrado a grandes covers, Rockin´in the Free World, It’s Ok, Baba o Riley o Love reign over me son solo algunos ejemplos. Last Kiss trae una canción vieja a la modernidad d e paso nos hace cantar a todos.
24 Life Wasted
El famoso disco del aguacate empieza con una potencia que no se escuchaba en Pearl Jam desde Vs. Life Wasted podría estar en Ten perfectamente y haber sido una de las ahora clásicas del grupo. Después de muchos años Life Wasted fue la canción que regresó a muchos fans su fe en Pearl Jam y dio la esperanza de que este grupo aún tenía mucho futuro. Sus guitarras sucias y esas líneas melódicas espectaculares, solos de guitarra como hace lustros no escuchábamos en Mccready y un riff magnifico de Stone Gossard, todo parece marchar a la perfección. Al final de un verso Vedder se ríe, es la cereza encima del pastel. Life Wasted es la mejor canción rockera de Pearl Jam de la década.
23 Just Breathe
Eddie Vedder acababa de escribir el soundtrack para Into the Wild cuando compuso Just Breathe. Esta influencia es notable en Just Breathe. El arpegio en la guitarra es perfecto para el objetivo de la canción y la letra es franca y directa. Aunque aún joven quizás el paso de los años hace pensar a Vedder en la mortalidad y entonces expresa ese sentimiento de arrepentimiento y a la vez de agradecimiento ante la vida y la gente que el ama. Si nunca les dijo que los quiso, ahora se los dice.
22 Go
Uno pone el Vs. El disco empieza a correr y de las bocinas salen unos sonidos raros, uno se confunde no entiende bien que pasa, por qué la anarquía y de pronto ¡Pum! Como un gancho al hígado se escucha el estruendo que es Go. El rock pesado, bien pesado, Pearl Jam deja claro quién manda con esta canción.
21 Wishlist
El Yield llegó como una bocanada de aire fresco en el campamento de Pearl Jam. Se escucha una nueva vibra en las canciones, se nota un grupo más tranquilo y a gusto consigo mismo. Wishlist es sencilla y funcional. Ni la música ni la letra son especialmente profundas pero funcionan muy bien juntas y los solos son harmoniosos sin ser bobos. Es una gran canción que no busca ser pretensiosa y funciona de maravilla.