El primero de mayo se celebra el Día del Trabajador en conmemoración a los mártires de Chicago de 1886. En aquella época había muchos retos laborales por alcanzar y problemáticas sociales a las que dar solución. Este día se ha convertido en una tradición, y sin embargo, parece que hayamos olvidado lo que significa en realidad. No es un día festivo como otro cualquiera, sino una oportunidad para defender lo que queremos como trabajadores. No estoy de acuerdo con frivolizar la fecha y celebrar el 1 de mayo en clave festiva, porque no hay nada de que alegrarnos, y todavía menos este año. Cierto es que las condiciones laborales mejoraron mucho en el siglo XX, pero actualmente llevamos décadas de estancamiento, y más allá de cuestiones como la incorporación de la mujer al mercado de trabajo o una mejora en la prevención de los riesgos laborales, poco ha cambiado en los últimos años…
… ¿Poco? ¡No! Sí que están habiendo cambios enormes en dirección contraria a los del siglo pasado. La palabra clave es CRISIS, este gran desastre económico que tiene como origen la especulación y la banca, y como víctima los trabajadores, ¿O es que no nos damos cuenta? Claro que sí, pero no nos vemos capaces de hacer nada. En España y Catalunya están habiendo unos recortes sociales históricos que deberían echarnos a todos a la calle, se está desmantelando el Estado de Bienestar a una velocidad de vértigo, y ejemplo de ello es la reforma laboral, la reforma de las pensiones, los recortes en la sanidad y en la educación…
Mientras tanto, las directrices de la Unión Europea nos exhortan a más recortes, cuando se están invirtiendo millones de euros en ayudar a bancos (no olvidemos, los culpables de la crisis actual) que después cuentan con beneficios astronómicos. Tampoco dejemos de lado a Moody’s, Fitch, Standard & Poors y todas las agencias de rating que tratan de hundir a España como lo hicieron con Portugal y que parecen tener más poder que la ciudadanía entera.
¡Y aún nos extrañamos cuando la izquierda “radical” y movimientos sociales independentistas, feministas y sindicatos alternativos hacen una manifestación en Barcelona conmemorando el día del trabajador! Un 1º de mayo combativo, demostrando que somos trabajadores con opinión y que no estamos de acuerdo con las políticas económicas y sociales de nuestros gobiernos y sindicatos. Fue una manifestación unitaria organizada por los movimientos sociales de Barcelona, una amplia base de la población movilizada para reivindicar este día del trabajador. Esto no es el 1 de mayo por el que se manifestaron los dos sindicatos principales (UGT y CCOO), juntamente con políticos, ambos artífices de los pactos que nos quitan derechos sociales a los ciudadanos. Lo lamento, pero me parece que estos sindicatos, quizá con buenas intenciones iniciales, han contribuido al empeoramiento de la calidad de vida de los trabajadores, sobre todo en este último año. No podíamos compartir con ellos esta jornada, cuando son la causa –o cómplices de ella- de la precariedad laboral y de las altas cifras de paro en España.
En mi opinión todos nos estamos dejando llevar por la perversión del sistema actual y todo nos parece inevitable, ya que no vemos alternativa posible. Pero sí la hay, por eso salimos miles de personas a la calle el 1 de mayo por la tarde para reivindicarlo. No obstante, el gobierno se empeña en criminalizar a estos colectivos, externos a los cauces habituales de expresión. Antisistema, anticapitalistas… Los medios de comunicación contribuyen al menosprecio destacando los sucesos violentos que tuvieron lugar durante la manifestación. Es cierto que hubo conflicto con la policía, pero también tengo que decir que los policías infiltrados vestidos de paisano intentaron provocar disturbios en varias ocasiones. Y que es de sobras conocida la represión policial en Barcelona, especialmente contra los que logramos movilizarnos: no éramos más que sindicalistas, trabajadores, familias con niños, jóvenes estudiantes y antiguos militantes que nos reunimos este 1º de mayo en una manifestación legal y autorizada.
Más allá de lo que los medios de comunicación hagan llegar a la gente, quería dar voz a este 1º de mayo alternativo por el que nos manifestamos una buena parte de la sociedad catalana para denunciar las políticas neoliberales que se nos están aplicando y que aumentan las desigualdades, el individualismo y el descontento social. El paro, los desahucios de familias por impago de hipotecas, la precariedad de los jóvenes, la banalidad de los políticos… ¿No son motivos suficientes para denunciar este sistema?