
Nací en la ciudad de México en 1987. Estudié la licenciatura en Relaciones Internacionales en El Colegio de México para conjugar mi pasión por la Historia y mi interés por los asuntos públicos. Soy adepto del barroco, lenguaje universal con símbolos propios, que entiendo no sólo como una concepción artística, sino como una forma de comprender y vivir el mundo, por medio del uso de la razón y el ejercicio de los sentidos.
Propósito
Agradezco la invitación de Los Hijos de la Malinche, en particular la de mi amigo Héctor Tajonar. Al disponer de un espacio, en el que escribiré cada quince días, quiero proponer ideas para entablar diálogo con lectores y participantes en el proyecto y así, de ser posible, distinguir coincidencias de influencias. Serán reflexiones en los dominios del arte, la historia y la política, y aun escribiré sobre aficiones mías, que tal vez no lo sean tanto. Me parece encomiable el ejercicio de introspección colectiva. Veamos cómo resulta.