Colaboradores

Hector Tajonar
Literatura
Pablo Antolí
Fotografia
Ana Sofía Rubio...
Literatura
Arturo Oropeza
Literatura
Iván Salinas
Opinión
Georg Krizmanics
Politica
David Rael
Music
Kristi Shade
Music

Patrocinadores

Georg Krizmanics

Descripcion

Profile Picture
Profile Picture
Tipo de Colaboracion
Politica
Breve Descripcion

Motivación
Empiezo tomándome un cafecito. Primero un sorbito sin leche, negro. Después un sorbito con y, por último, leo en lo que queda: el poso lleno de recuerdos. Recuerdos de mi tiempo en Ecuador, aunque también podría haber sido en cualquier otra parte. En el patio de la escuela los niños se dejan llevar por la alegría desbordante que les causa el mero hecho de poder disfrutar del recreo, con pelota, sin pelota, con puños volando, con palabras volando, con risas saltando y, todo esto, enmarcado en las melodías más recientes o más clásicas. Estos son los ingredientes del cóctel auditivo de un patio de escuela en momentos de recreo. Mi mirada hacia atrás se detiene en un partido de fútbol, la pelota en juego rebota mal y llega a los pies de un chico de ocho añitos. Éste, sin demorarse, empieza a tocarla como si fuera un instrumento de música, se deja llevar por los ritmos de alegría que llenan el patio. Los participantes del partido interrumpido le observan con miradas reivindicativas primero; pero, al instante, éstas se transforman en palabras: “¡Oye, negrito! ¡Pasa la pelota!” Y, de repente, ocurre algo inesperado, algo extraordinario: “¿Negrito quién? ¡Negrito tú, pues chucha, yo soy café!” La imagen se congela y sobre el recuerdo se asienta el presente. Identidad. ¿Puede uno entenderla, puede uno captarla?

A la identidad, esta paradoja que nos tiene cautivados, quiero dedicar mis contribuciones de entre cada semana y cada segunda semana.

History

Member for
1 year 14 weeks

Related content

Opinion
Politica

Social

Boletín

Dirección de correo electrónico:

Twitter

Facebook

Un poco de calma

Hacía dos años que no volvía a Argentina. Los últimos viajes habían sido a Pekín. Lo más parecido a Argentina que vi. Compré el pasaje más barato, como suele hacerse. Pagué ochocientos euros por un vuelo que iría de Paris a Madrid y de Madrid a Buenos Aires. Desde Buenos Aires tendría que hacer otro tramo más hasta Córdoba, para encontrarme con mi familia. Los días anteriores al viaje no fueron muy agradables, muchísimo trabajo y la sensación de que los dos meses que pasaría en Argentina serían como dos años, o toda la vida, como si me fuera para siempre.

Noticias Destacadas

Miguel Ángel Granados Chapa vivió y murió con una convicción: la verdad. Esa...

El abstencionismo es la expresión más natural de no sentirse representado por...

Sacamos de nuestros archivos la entrevista hecha por Los Hijos de la Malinche a...

La Olimpiada Mexicana de Matemáticas es el concurso preuniversitario de matemáticas...

Amemos.

De lo contrario, amemos más.