
Nació en Mexicali, en 1972, pero como creció en Ecatepec no tiene acento norteño. Hijo de un investigador de la policía científica y de una agente comercial, empezó a escribir a los doce años, mientras vivía en Santiago de Compostela, a donde su familia se trasladó para abrir un negocio de tráfico de estupefacientes atrás de catedral. De regreso en México, estudió Ingeniería de Sistemas en el Tecnológico y Letras Hispánicas en la UNAM. En 1997, el Fonca lo galardonó con el premio a la asiduidad inútil, tras solicitar ocho veces la beca jóvenes creadores sin obtenerla. En 1998 se ganó una camioneta cuatro por cuatro en un concurso para consumidores de leche Lala. La venta de este vehículo le permitió mandar todo al carajo y viajar durante quince meses por Asia, Medio Oriente, norte de África, Europa y ejercer los más diversos oficios: extra en telenovelas egipcias, pulidor de pisos turcos, programador de tragaperras en un casino de la Costa Azur. Fue en este lugar donde, en 2001, apostó una beca de doctorado contra un alto funcionario francés adicto al alcohol y al pókar. Gracias a una tercia de ases, en 2007 se doctoró en Informática Lingüística por la Universidad de la Sorbona. Publicó un cuento en Nuevas voces de la narrativa mexicana (Joaquín Mortiz, 2003), la novela Musofobia (Mondadori, 2008) y un fragmento de la novela balSac (ver 1.0) en Grandes hits: nueva generación de narradores mexicanos (Almadía, 2008). A diario publica penas, cuentos y glorias en malversando.com.